El impacto psicológico de los estereotipos de belleza

Los estereotipos de belleza afectan cada vez más a la autoestima de las personas en todo el mundo.

estereotipos de bellezaEn una sociedad cada vez más globalizada y digital, los estereotipos de belleza se han convertido en un estándar que, aunque inalcanzable para muchos, afecta de forma muy profunda al bienestar emocional y la autoestima de las personas. Estos estereotipos influyen en muchos aspectos de nuestra vida y nuestra personalidad: en la forma en que nos percibimos nosotros mismos, en la toma de determinadas decisiones, en nuestras relaciones sociales, en la forma en que nos relacionamos con los demás, en nuestra forma de vestir. No cumplir con esos cánones de belleza afecta a nuestra seguridad y autoestima.

En este contexto, la labor de un asesor de imagen, un coach de imagen y un personal shopper puede ser crucial para ayudar a las personas a construir una relación más saludable con su apariencia y su autoestima. Así, los profesionales de la imagen (en todas sus vertientes), trabajamos para conseguir que te sientas mejor contigo mismo, no para que consigas esa imagen considerada “perfecta”; sino para que aceptes tu aspecto físico y aprendas a sacar lo mejor de él.

Los estereotipos de belleza y su impacto en la autoestima

Desde la irrupción de las redes sociales, estos estereotipos de belleza se han hecho más patentes aún; y es que, muchas personas con poca autoestima, se esfuerzan en conseguir esa imagen nada realista que aparece en ellas. No lo consiguen y eso afecta a su autoestima. Al final se cae en un círculo vicioso del que es muy difícil salir si no es con ayuda de un profesional de la asesoría de imagen.

No sólo las redes sociales son las responsables de reforzar esas ideas; también desde la publicidad nos lanzan esos mensajes confusos y, como decíamos, poco realistas, de lo que debe poseer una persona para considerarse “guapa”. Estas expectativas no solo promueven una visión estrecha de la belleza, sino que también generan sentimientos de insuficiencia, inseguridad y ansiedad.

Diversos estudios psicológicos han demostrado que exponerse constantemente a estereotipos de belleza puede desencadenar trastornos como la dismorfia corporal, la depresión y los desórdenes alimenticios. En este sentido, desde los aspectos más básicos de nuestro trabajo con los clientes, lo fundamental es fomentar una visión más inclusiva y realista de la belleza; ésta es la clave para aceptarnos como somos y disfrutar de nuestro aspecto, sea cual sea.

El rol del asesor de imagen en la construcción de una autoestima positiva

Un asesor de imagen no solo ayuda a las personas decidir qué prendas ponerse y a que esa persona luzca mejor. Con su trabajo también ayuda a sus clientes a potenciar su confianza y autoestima. De hecho, nuestro trabajo siempre es personalizado; no existen dos asesorías de imagen o dos sesiones de coaching de imagen iguales. Lo primero que se hace es identificar las características y necesidades propias de ese cliente en concreto, para poder así identificar sus puntos fuertes y resaltar su belleza. ¿Y cómo se consigue esto?

Lo primero que se realizan son los diferentes análisis para conocer a la persona, tales como el estudio de color, el estudio morfológico, el estudio de estilo o el estudio visagístico. Con toda la información que nos da ese análisis, podemos ofrecer al cliente una serie de herramientas que nos ayudan a conseguir la imagen que más confianza va a aportar al mismo. Además, si lo necesita, se le puede ofrecer también asesoría en otros aspectos, como pueden ser las habilidades sociales, el protocolo, la comunicación (verbal y no verbal),… El objetivo es modificar la forma en que una persona se percibe a sí misma cuando es negativa y reforzarla cuando es positiva.

Aunque pueda parecer un proceso muy superficial, para nada lo es. Durante el proceso se trabaja profundamente con la psicología del cliente, se reflexiona sobre nuestras sensaciones, sentimientos, cómo afecta la imagen a nuestra personalidad y autoestima. Nuestro enfoque no es sólo físico, también es emocional y ayuda a resaltar su identidad visual. De esta forma, las personas que trabajan con un coach de imagen también desarrollan una mayor conexión con su identidad emocional y social, lo que repercute positivamente en su bienestar general.

El coach de imagen: más que apariencias

En un post anterior nos centramos en destacar la diferencia entre un asesor de imagen y un coach de imagen. Mientras que el asesor de imagen se centra más en la apariencia física, el coach de imagen aborda aspectos más profundos relacionados con la percepción y el desarrollo personal (sin dejar de lado esa imagen personal y profesional). Este profesional ayuda a las personas a identificar y superar sus límites relacionadas con su apariencia, enseñándoles a proyectar seguridad y autenticidad.

¿Cómo trabajamos con las personas que acuden a nuestro servicio de Coach de Imagen, en Toledo, Madrid u online? Realizamos sesiones personalizadas e individualizadas, redefiniendo su relación con los estereotipos de belleza, creando unas metas realistas que reflejen los valores y personalidad del cliente, en lugar de centrarse sólo en si la apariencia externa cumple con esos estereotipos o no. Dependiendo del cliente, se necesitarán más o menos sesiones; sin embargo, al poco de empezar ya notarás una mejora en la autoestima, más facilidad para tomar decisiones y una visión más clara de su verdadero yo.

Por supuesto, las sesiones de coach pueden verse complementadas con rutas de compras o personal shopper, clases de automaquillaje, revisiones del fondo de armario,… todo siempre con el objetivo de completar esas necesidades del cliente y con el objetivo de enseñarle a “caminar” él solo.

El papel del personal shopper en la inclusión y diversidad

Elegir ropa que se adapte a nuestro cuerpo y estilo puede ser un desafío, especialmente en un mercado dominado por tallas y diseños que refuerzan estándares poco inclusivos. Lo que vemos en las tiendas, la mayoría de las veces está regido única y exclusivamente por las reglas de la moda, no de la imagen. Nuestros clientes muchas veces nos refieren que van de compras y no encuentran prendas con las que se sientan identificados y que les favorezca a su físico. Y es que las tendencias no tienen esos aspectos en cuenta. Ponemos un ejemplo: hay temporadas en que prácticamente toda la ropa es oversize, mientras que ese estilo no sienta bien prácticamente a nadie. Y nos preguntaréis: ¿y eso, por qué es así? Pues porque la globalización produce que en la mayoría de tiendas haya las mismas tendencias y si esa temporada lo que “se lleva” no se adapta a tu físico o tu personalidad, lo vas a tener muy complicado para saber lo que comprar.

Aquí es donde entra en juego el papel del personal shopper o el asesor de imagen que realiza una ruta de compras contigo. Un personal shopper es un profesional que acompaña a sus clientes durante las compras y le ayuda a selección de prendas que no solo realcen su apariencia, sino que también les hagan sentir cómodos y seguros. No sólo le dice lo que debe comprar, sino que le explica por qué elegir esas prendas y no otras. Además, le enseña a hacer posibles combinaciones con lo que ha comprado, aspecto que suele resultar muy difícil a nuestros clientes.

Un buen personal shopper entiende que cada cuerpo es único y trabaja para derribar las barreras que los estereotipos de belleza imponen. Ese profesional sabe perfectamente que por mucho que una prenda sea tendencia, que te guste y que lo lleve todo el mundo, puede que no te favorezca, y no te va a aconsejar comprarla sólo porque esté “de moda”. Al ayudar a las personas a encontrar prendas que se adapten a sus necesidades y preferencias, este profesional también fomenta una visión más positiva y diversa de la moda y la belleza.

Trabajando por el bienestar de nuestros clientes

Desde hace tiempo los asesores de imagen y coaches de imagen nos dimos cuenta del impacto psicológico de los estereotipos de belleza provocan en las personas en todo el mundo. Por eso hemos cambiado nuestra forma de trabajar y ahora lo hacemos desde un enfoque más multidisciplinar. Así, con el apoyo de profesionales (asesor de imagen, coach de imagen y personal shopper), es posible desafiar estas normas y promover una cultura de aceptación y diversidad.

Estos expertos no solo ayudan a las personas a verse mejor, sino también a sentirse mejor consigo mismas. En definitiva, esto contribuye a una sociedad más consciente, inclusiva y empática, donde la belleza se celebre en todas sus formas y expresiones.